seso de pie

Trucos para tener sexo de pie y no fracasar en el intento

A ver, que tener sexo cómodamente tumbaditos en una cama no está mal, ¿eh? No estamos diciendo lo contrario. Pero hombre, innovar un poquito de vez en cuando tampoco está de más. Todos hemos probado de hacerlo sentados al borde de la cama, o en una silla, sobre la encimera, y también hemos intentado el sexo de pie… ¿A que parece más sencillo en las pelis porno? Hoy os vamos a dar unos trucos para poder disfrutar del sexo de pie sin que nos dé una rampa en la pierna o sin que nos hagamos daño en el intento. Cada vez que vayas a tener sexo en la ducha, ¡nos lo agradecerás! Empecemos.

Lo primero que debemos tener presente para practicar sexo de pie, es que nos encontramos en una postura que necesita mucha estabilidad para poder disfrutar del sexo sin miedo a caernos, resbalarnos, y/o hacernos daño. Para evitar hacer el ridículo cayéndonos al suelo desnudos frente a nuestra pareja ojiplática, necesitamos una superficie de apoyo. En una ducha estrecha, la situación es perfecta. Apoyando los pies a ambos lados de las paredes de la ducha, conseguiremos abrir las piernas lo suficiente sin resbalarnos y que nuestra pareja pueda hacer la penetración cómodamente y que disfrutemos los dos. Para ganar estabilidad también nos sirve una pared, sujetar el pomo de una puerta, una barandilla…

Otro truco es que la mujer incline la pelvis hacia su amante, doblando ligeramente la espalda. Así, la penetración estará en un ángulo perfecto, y la estimulación del punto G ¡ay, la estimulación del punto G! Probadlo, de verdad. Al entrar directamente en contacto con el punto G a través de esta postura de penetración profunda, seguro que alcanzáis el orgasmo pronto. Aunque claro, el ritmo lo decidís vosotros…

Si veis que esta postura es demasiado complicada o incómoda para vosotros, ¡no pasa absolutamente nada! Es normal que no todo el mundo se sienta cómodo aguantando demasiado rato con la espalda arqueada. ¡No temáis! Tenemos alternativas para todo. Otra gran idea para practicar sexo de pie es ayudarnos de una superficie, en la cual ella pueda sentarse y él sea el que realiza la penetración de pie. Esta postura mantiene el contacto visual y corporal del sexo de pie mientras que facilita la penetración debido al ángulo. ¡Y es más cómodo! Podemos utilizar un escritorio, la encimera del baño o la cocina… Con esta postura mantenemos ese punto picante de hacerlo en un lugar inusual y “prohibido”, mientras que dejamos de preocuparnos por estar estables y no caernos al suelo (y hacer el ridículo), y solo nos preocupamos por disfrutar y hacer disfrutar a nuestra pareja.

Lo fundamental para conseguir practicar sexo de pie sin fracasar en el intento es la práctica. ¡No os frustréis si no sale a la primera! Como véis, hay varias alternativas, y seguro que una de ellas es perfecta para vosotros. ¡Suerte, y a disfrutar!

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