Buen amante

¿Cómo ser un buen amante?

¿Cuál es tu criterio para determinar si una persona es o no un buen amante? Lo cierto es que esta pregunta es muy subjetiva, ya que no podemos afirmar ni negar al 100% lo que le gusta en la cama a todas las personas. Vuestro amante, ya sea hombre o mujer, seguramente tendrá unas preferencias sexuales concretas que no serán iguales a las de vuestro siguiente amante, ni a las del anterior.

Según el psicólogo y sexólogo Pedro Lucas Busto, la prueba definitiva para saber si eres un buen amante se reduce a una sencilla pregunta: ¿tienes curiosidad y confianza para hablar de sexo con su pareja entre las sábanas?

Más allá de tener “una técnica que siempre funciona” o “un truco infalible” que has aprendido viendo pelis porno, debes centrarte en la persona concreta que tienes delante. El buen amante es el que escucha, pregunta, prueba, y se adapta hasta hacer disfrutar a la otra persona.

“Los prejuicios, las enseñanzas y la educación recibida (o la falta de ella) en cuanto a sexo se refiere influyen mucho en el comportamiento y desempeño de la persona frente a las relaciones sexuales. Muchas veces se intenta no demostrar que uno está disfrutando del sexo y se trata de minimizar esas sensaciones de excitación. Y en otros casos, se tiende a fingir placer con el fin de dejar más tranquila a la pareja”.

Así nos lo explica Fernando Salas, cirujano experto en andrología y sexualidad masculina.

Uno de los aspectos más importantes que hemos de tener en cuenta para ser considerados buenos amantes, es que no importa si estamos teniendo un encuentro sexual ocasional o si estamos en una relación a largo plazo. Tenemos que preocuparnos y procurar hacer feliz a la otra persona. Si eres egoísta y solo te preocupas de tu propio orgasmo, siento decirte que no vas por buen camino y seguramente tus parejas sexuales no te consideren un buen amante.

“Hay personas que tienen más capacidad para disfrutar y dar placer, y suelen ser aquellas que no temen a su cuerpo” (Pedro Lucas, psicólogo y sexólogo)

La sexualidad es cosa de dos. De eso no tenemos ninguna duda. “Incluye el conocimiento del cuerpo de uno mismo y de la pareja, saber estimularlo, jugar con todos los sentidos, ser creativo, sensual, valorar el erotismo, leer las señales que la pareja muestra durante la relación, sintonizarse estando presente durante el proceso, entregarse…”, así lo explica la psicóloga y sexóloga Marian Ponte.

De la misma manera, ser bueno en la cama es cosa de dos. No se puede ser bueno en la cama si no se presta atención a las necesidades de la otra persona, como bien explica Ponte. Por este motivo, concluimos que el buen amante es:

Aquel que tiene iniciativa, curiosidad, respeto y, sobretodo, confianza en uno mismo y en la otra persona.

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