¿Qué es el petting?

¿Qué es el petting?

La sexualidad puede expresarse de muchas maneras distintas. En este blog ya os hemos hablado de algunas de las prácticas con las que podemos explorar nuestra sexualidad, como por ejemplo el pegging, que es el cambio de roles en una pareja heterosexual; el anilingus, que es el sexo oral que se practica en el ano; el humming, que es una técnica para practicar sexo oral a base de vibraciones de la voz; el sploshing, que es jugar con alimentos o líquidos; la doble penetración… Hoy hablaremos sobre el petting, una práctica sexual que seguro que ya habíais escuchado alguna vez antes.

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El término petting viene del verbo inglés to pet, que significa literalmente acariciar a tu mascota, pero en este caso adquiere un sentido más amplio, ya que alude a besar, acariciar, rozar y tocar a otra persona generalmente por encima de la ropa, siempre sin penetración de por medio.

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Lo cierto es que, aunque no supiéramos que tenía un nombre, seguro que todos hemos practicado petting alguna vez. Sobre todo las primeras experiencias sexuales empiezan por el roce superficial, los besos y los toqueteos sobre la ropa, y es algo que seguimos haciendo a lo largo de nuestra vida como antesala del sexo “habitual” (desnudos, con penetración…).

Este es el tipo de petting que seguro que todos conocíamos, pero lo cierto es que existen diferentes grados en esta práctica sexual, según si es más o menos íntimo el contacto sexual. El petting puede ser de dos tipos:

  • Ligero o suave: es el tipo de práctica de la que os hemos hablado hasta ahora. Besos en los labios, el cuello, la nuca, caricias en diversas zonas erógenas del cuerpo sobre la ropa y roce de los genitales o de cualquier parte del cuerpo con ropa de por medio.
  • Profundo: este tipo de petting se realiza con contacto piel con piel, pero siempre sin llegar a penetrar. Incluye caricias en las zonas erógenas, masajes por todo el cuerpo y masturbación mutua. También pueden usarse juguetes eróticos como masajeadores o balas vibradoras, pero no para la penetración.

Jugar con el petting puede mejorar la comunicación de una pareja y reavivar el placer al ser como una “vuelta a los inicios” de la relación, en la que tenemos que descubrir qué excita a nuestra pareja poco a poco y sin ir directamente al grano. 

¿Y tú? ¿Te animas a probarlo con tu pareja?

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