Consejos y Sugerencias

Sexo en el agua para este verano

sexo en el agua

El verano llega con altas temperaturas, y el sexo en el agua se convierte en una de las fantasías más recurrentes de la temporada. La idea de tener intimidad en la piscina, bajo la ducha o en una playa paradisíaca resulta irresistible: el tacto húmedo de la piel, el morbo de hacerlo en un lugar diferente y la sensación de ingravidez que proporciona el agua hacen que sea una experiencia única.

Pero, ¿es tan maravilloso como parece? La realidad es que el sexo acuático tiene tanto ventajas como desafíos que debes conocer. Te contamos todo lo que necesitas saber para disfrutarlo de forma segura y placentera.


¿Por qué el sexo en el agua es tan atractivo?

El agua siempre se ha asociado con la sexualidad y el erotismo. La piel mojada, la escasa ropa pegada al cuerpo, las curvas insinuadas y la sensación de ligereza que proporciona el medio acuático lo convierten en un escenario perfecto para salir de la rutina y explorar nuevas sensaciones.

Además, en verano el sol favorece el aumento del deseo sexual, incrementando los niveles de testosterona tanto en hombres como en mujeres. Todo esto hace que las relaciones acuáticas sean especialmente tentadoras durante esta época del año.

Ventajas de practicar sexo en el agua.

  • Sensación de novedad y juego.
  • Mayor ligereza corporal que facilita nuevas posiciones.
  • Temperatura agradable.
  • Ruptura de la monotonía en la pareja.

 

Aspectos a tener en cuenta antes de tener sexo en el agua.

El agua no lubrica.

El agua elimina la lubricación natural vaginal, lo que puede hacer que la penetración resulte incómoda o incluso dolorosa. El agua salada del mar y el cloro de las piscinas pueden causar irritaciones adicionales.

Solución: Usa lubricantes de base de silicona. A diferencia de los lubricantes a base de agua, estos no se disuelven fácilmente en el agua, aunque es posible que necesites reaplicarlo con frecuencia.

 

Riesgo de infecciones.

El sexo en piscinas públicas, jacuzzis o aguas estancadas puede aumentar el riesgo de infecciones vaginales y urinarias. Las bacterias presentes en el agua, combinadas con la menor lubricación natural (que puede causar microdesgarros), dejan a la vagina más susceptible a infecciones.

Recomendaciones de higiene:

  • Orina inmediatamente después del encuentro para eliminar bacterias.
  • Dúchate después con agua limpia.
  • Evita el contacto con arena, que puede causar infecciones e irritaciones.

 

El uso del preservativo es esencial.

Importante: El agua salada o clorada NO protege de embarazos ni de ITS. El uso de preservativo es fundamental, aunque requiere preocupaciones especiales en el medio acuático.

 

Cómo usar el preservativo en el agua.

  1. Ponlo fuera del agua: Coloca el condón cuando el pene esté completamente erecto y ANTES de entrar al agua. Intentar ponerlo dentro es difícil y aumenta el riesgo de que entre aire.
  2. Vigila durante la penetración: La mayor fricción puede hacer que el preservativo se salga o se rompa. Estate atento a que permanezca en su lugar.
  3. Retíralo correctamente: Al terminar, sujeta bien la base del pene y del preservativo al sacarlo, antes de que baje completamente la erección, para evitar que se quede dentro.
  4. Usa lubricante extra: Aunque estés en el agua, aplica lubricante de silicona sobre el preservativo para reducir la fricción excesiva.
  5. Considera preservativos especiales: Existen condones diseñados específicamente para uso acuático. Consulta con fabricantes sobre sus opciones más resistentes.

 

Los mejores lugares para el sexo acuático.

En la ducha.

Es la opción más cómoda y privada, aunque el espacio reducido y el suelo resbaladizo pueden limitar algunas posiciones. Usa alfombrillas antideslizantes para mayor seguridad.

 

En la piscina.

Ofrece más espacio y libertad de movimiento. Busca momentos de privacidad y aprovecha las escaleras o el borde como puntos de apoyo.

 

En el mar.

Muy cinematográfico, pero el oleaje, la sal y especialmente la arena pueden complicar las cosas. Si lo intentas, mantente alejado de la zona con arena y busca aguas tranquilas.

 

En la bañera o jacuzzi.

Ideal para la intimidad y los preliminares. El espacio puede ser limitado para penetración, pero perfecto para caricias y juegos eróticos.

 

Las mejores posturas para el sexo en el agua.

De pie con apoyo.

Una de las mejores opciones. La persona que penetra se mantiene de pie mientras la otra se apoya en una pared, el borde de la piscina o las escaleras. Esto proporciona estabilidad y control.

 

Semisumergido.

Los expertos recomiendan no estar completamente sumergidos durante la penetración. Por ejemplo, uno puede estar sentado en el borde del jacuzzi o las escaleras de la piscina mientras el otro controla el ritmo.

 

La horcajada acuática.

La persona que penetra está de pie sosteniendo a su pareja, que rodea su cintura con las piernas. El agua ayuda a soportar el peso, pero requiere algo de fuerza. Apoyarse en una pared facilita mantener la posición.

 

Contra la pared (en la ducha).

Perfecta para la ducha. La persona receptora se inclina contra la pared mientras su pareja la penetra desde atrás. Esta postura ofrece buen equilibrio y máximo placer.

 

Consejos extra para disfrutar al máximo.

  • Usa el agua a tu favor: Si tienes hidromasaje o alcachofa de ducha multiposición, aprovéchalo para estimular zonas erógenas adicionales.
  • Más allá de la penetración: El agua amplifica las sensaciones, así que la masturbación mutua, las caricias y el sexo oral (fuera del agua, por supuesto) pueden ser extremadamente placenteros.
  • Cuidado con la privacidad: Mantener relaciones sexuales en lugares públicos puede estar prohibido por ley. Asegúrate de tener privacidad real.
  • Incorpora juguetes: Aunque muchos juguetes eróticos no son aptos para uso acuático, puedes usarlos en los preliminares antes de entrar al agua o buscar opciones sumergibles diseñadas para ello.
  • Busca puntos de apoyo: Las paredes, bordes, barandillas y escaleras son tus aliados para mantener posiciones estables y seguras.
  • Suaviza los movimientos: La seguridad es lo primero. Evita movimientos bruscos que puedan causar resbalones o lesiones.

 


El sexo en el agua puede ser una experiencia excitante y diferente que rompe con la rutina. Sin embargo, requiere preparación, protección adecuada y conocer sus desafíos para convertirlo en algo realmente placentero.

Recuerda: lubricación extra, preservativo bien colocado, higiene posterior y sentido común son las claves para disfrutar al máximo de tus aventuras acuáticas este verano.