dolor durante la penetración

¿Sientes dolor durante la penetración?

“Siento dolor durante la penetración, ¿es normal?” Por desgracia, esta es una de las búsquedas más habituales en Google, y ya se trate de una situación puntual y aislada, o una experiencia que se ha dilatado en el tiempo, la respuesta es: no. El dolor en la penetración no es normal.

No son pocas las personas que viven (o han vivido) durante años soportando algún tipo de dolor cuando son penetradas. Algunas de ellas piensan que es algo puntual y que ya se pasará, e incluso otras se han visto obligadas a convivir con el dolor, manteniéndolo en secreto por miedo o vergüenza. O desinformación. Por eso, vemos tan importante hablar del tema y aclarar que el dolor durante la penetración no es normal, ni debería serlo. ¡Basta de callarse!

En ocasiones, la causa principal del dolor en la penetración puede ser la falta de lubricación, lo cual se puede solucionar fácilmente haciendo uso de un buen lubricante. Por desgracia, si el dolor es persistente, es posible que su origen sea alguna infección o algún otro trastorno grave.

El dolor en la penetración no es normal.

Esta problemática que sufren tantas mujeres a lo largo de su vida, se solía diagnosticar por los profesionales como vaginismo (contracción involuntaria de los músculos del suelo pélvico) o dispareunia (dolor o molestia antes, después o durante el coito). En 2013, por fin fue reclasificado como un trastorno de dolor genito-pélvico/penetración en el DSM-5 (el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales). 

Este trastorno es fácilmente identificable por estos cuatro síntomas (uno o varios de ellos):

1. Dificultad para mantener relaciones sexuales

2. Dolor genito-pélvico

3. Temor al dolor o a la penetración y tensión de los músculos pélvicos

4. Dolor, ardor o contracciones antes, durante o después de la penetración o estimulación

Sentir dolor durante la penetración es un problema grave que debe ser revisado por un especialista, ya que a la larga nos puede generar ansiedad ante la posibilidad de tener una relación sexual, porque acabaremos asociando el sexo con algo negativo como es la posibilidad de sentir dolor durante el coito. Esta evitación es similar a la que sufren las personas con trastornos fóbicos. ¿Qué fobia puede ser peor que el miedo al sexo?

Insistimos en la importancia de hablar sobre el tema si alguna vez (o habitualmente) sentís este tipo de dolor. Consultad a vuestra ginecóloga, a una fisioterapeuta especializada en el suelo pélvico, o a una terapeuta sexual. De la misma manera que vamos al dentista cuando nos duele una muela, no debemos tener reparo en visitar a un especialista si nos duele el sexo. ¡Busca soluciones y no te conformes! Tu salud sexual es muy importante. 🌸

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